Las lentejas es un plato que gusta mucho en casa. Normalmente las hacemos con verduras, le añadimos morcilla y en ocasiones butifarra. En esta ocasión, aprovechando que teníamos chorizo de La Matilla, Segovia, decidimos hacer unas lentejas como se han hecho toda la vida. Como podréis ver en la fotografía, la morcilla me encanta! Y prácticamente la como solo cuando preparo este plato. Normalmente echamos un hueso de jamón que le da un sabor único, pero en este caso son unas lentejas express, justo antes de la comida y con mi bebé queriendo que le coja, así que los ajos los pelo y corto con él en brazos. Total, que las lentejas de hoy son casi de supervivencia. Y las setas que pensaba añadir, se me olvidaron. Quedaron ricas, eso si.
Ingredientes:
500 gr. de lentejas Pardiña
2 zanahorias
1 o 2 pimientos verdes
1 o 2 cebollas
2 ajos
1 morcilla de Burgos
Sal
Aceite de oliva virgen
Agua
IMPORTANTE: La noche anterior ponemos en agua las lentejas.
Preparación:
Ponemos un chorro generoso de aceite en una olla. Vamos echando la cebolla troceada, los ajos, el pimiento verde y posteriormente la zanahoria. Cuando esté todo rehogado, le añadimos las lentejas (previamente escurridas del agua de la noche anterior) y las cubrimos con agua. Añadimos el chorizo y cerramos la olla rápida. En este caso tendremos las lentejas listas en unos 20 minutos, dependiendo del tipo de olla que tengamos. Una vez abierta, echamos la morcilla y dejamos cocer a fuego moderado para que se haga la morcilla (sin que deshaga) otros diez minutos.


