[slideshow]Hace años que tengo esta receta como base, adaptada, y que al final modifico según me apetezca cada vez que la hago. Está pensada como una tarta ligera pero con sabor. Aquí os cuento los ingredientes base y después las modificaciones que le hago según la ocasión. Alguna vez parece que estás comiendo una quesada, que también está riquísima.
Ingredientes:
-500 grs. de requesón, queso Quark (Lidl) o Mascarpone
– 3 huevos
– 10-12 cucharadas de azúcar. Yo le pongo 130 grs. o 6 cucharadas habitualmente.
– 1 cuchara (spoon) de Maizena
– 100 grs. de leche condensada
Para la base de galletas:
– 1/2 paquete de galletas Digestive.
– Mantequilla
Para la base: Triturar o trocear las galletas y mezclarlas con la mantequilla previamente derretida. Meter al congelador para que se haga una masa uniforme.
Para la tarta: Batir los huevos, añadir el requesón, Maizena, azúcar y la leche condensada.
Precalentar el horno a 220º durante 15 minutos. Poner en un molde previamente untado de mantequilla y meter en el horno entre 20 y 30 minutos sin que se dore mucho la parte de arriba. Depende de cada horno. Yo lo suelo tener 30 minutos.
Alternativas en los ingredientes:
– En vez de requesón, suelo utilizar queso Quark que compro en Lidl en tarrinas de 500 grs. Alguna vez le añado 150 grs. de queso Philadelphia (como en las fotos en esta ocasión).
– Si es para varias personas, a veces la hago con 5 huevos.
– No suelo utilizar mucha azúcar para no edulzarla demasiado y así engorda menos. 🙂
– Lo mismo sucede con la leche condensada, casi nunca la uso y así sale más ligera.
– Suelo sustituir la leche condensada por unos trocitos de queso de cabra, lo suficiente para que coja sabor sin que resulte fuerte.
Una vez sacamos la tarta del horno, la dejamos enfriar. Después añadimos una mermelada de fresa, frambuesa, arándanos o lo que más os apetezca. En esta ocasión tenía la mermelada de Arándanos Rojos que ponen en Ikea con sus famosas albóndigas, como podéis ver en la foto de abajo.



