Daniel Sánchez Alonso
Independent photographer since 1993, working mainly with portraiture and documentary forms. Over more than three decades, his practice has developed through long-term editorial collaborations with weekly and monthly publications in Spain and abroad, alongside a body of personal work built slowly over time and presented in exhibitions since the mid-1990s. In recent years, this work has also taken shape as photography books, approached as carefully edited publications rather than quick or self-contained projects.
Sin duda, y además soy de los que creo que la maquina es lo menos improtante en la ecuación fotográfica, por encima de ella está siempre el fotógrafo y lo que quiere contar, se ve muy bien quien busca sus fotos y quien se las encuentra, quien tiene algo interesante que contar y un mundo interior rico que enriquece su trabajo (fotográfico o de cualquier otra disciplina) Por eso siempre digo "enseñame tus fotos y no me cuentes con que cámara las has hecho", o ¿es que a los escritores se les pregunta si han escrito con bic, con parker, con word o con text edit? Otra cosa es que hacer luego con las fotos, claro, si tu proyecto es hacer una exposición en gran formato tendras que usar un equipo que lo permita, por ejemplo, pero para eso se supone que tenemos experiencia en esto y sabemos como hacerlo.
Pues Juanjo, precisamente en esta escapada a Granada me pasó algo parecido al reportaje del NY Times: Yo no estaba en guerra pero con mi hijo es complicado estar todo el rato observando, midiendo luz y enfocando con una Leica, así que las menos fotos las hice con esa cámara. Mi sorpresa fue que hice casi 300 fotos con Hipstamatic del iPhone y tengo un reportaje de la Alhambra interesante (y que no tengo que retocar ni ajustar posteriormente).Hay un momento para cada cámara. 🙂
jajajaja, osea que esta es la nueva tendencia, la leica para ssalir en las fotos y el i-phone para hacerlas.Lo malo es que no te creas que es broma:http://lens.blogs.nytimes.com/2011/02/11/through-my-eye-not-hipstamatics/Un abrazo